Aquí,/ iluminada Rosa de Abolengo/ cuando la noche es más noche/ brindándome su copa de estrellas,/ cuando un silencio negro/ estremece las veredas y la calle/ vienes a mí -viajera solitaria-/ para entregarme la mentira dulce de un sueño./ entonces es cuando pienso/ si soy solo mi sombra/ caminando hacia mí mismo;/porque busco y no me encuentro./Grito y no me escucho./ Pero tú, viajera,/ piedra golpeándome la sien/ o lápiz temblando entre mis dedos/ me acusas que existo todavía./ Este andar, decir cosas, / escalar sueños,/ y querer huir, huir,/ querer ser sombra.
Domingo Omar Almirón
Pasaje Santa Cruz 264
Yerba Buena